Este corto es una metáfora sobre el paralelismo entre la vida de los árboles y de las personas, un poema lírico sobre el nacimiento y la muerte, una oda al paso del tiempo. Cuenta la historia de la paternidad, yendo más allá de los límites de la vida de uno (no sólo humana). Es una parábola de las relaciones, aparente desesperanza, y una promesa de felicidad.