El 18 de septiembre de 1929, José Régio envió una carta a Alberto Serpa para expresar su deseo de crear una empresa de producción y empezar a hacer películas. Le pidió que se pusiese en contacto con un amigo que tenía una cámara de cine. Durante casi noventa años, no se sabía nada más sobre el resultado: nunca se ha encontrado ninguna respuesta de Serpa.
