El ruso expatriado Mikail vive feliz en una unión civil con su marido en Berlín, cuando el inspector jefe Bohnenkamp lo acusa de no ser homosexual y llevar un matrimonio de convenencia para tener la tarjeta de residente permanente. Un testigo le vio besar a una mujer! Pero resulta que las cosas no son siempre lo que parecen.