Sascha es tímido, tiene sobrepeso y vende productos de panadería. Pia no es una cliente, pero la única excitación constante que tiene. Un rollo de bollo de leche, un café y se ha ido. Todas y cada mañana. Cuando Sascha junta todo su valor y se deja caer una flor de origami en su bolso, las cosas comienzan a desarrollarse.