A los diecisiete años, Seyna, una adolescente de Camerún es una apasionada de la historia de Francia, el país donde nació y del que está profundamente enamorada. Su diploma en la mano, y acercándose a la mayoría de edad, Seyna aspira solamente a una cosa: conseguir la nacionalidad francesa. Pero su padre Amidou se opone ferozmente a la misma.