Con origen en la idea de una realización audiovisual de la canción lírica de MA Charpentier "Tristes déserts'"y motivado por la constante interacción de imagen y sonido, se desarrolló un cortometraje musical barroca intergaláctico, en el que los límites entre humanos y máquinas, entre la música barroca y los sonidos electrónicos se vuelven borrosos.