La idea surgió en los talleres de creación interpretativa que realizaron Fernando y el grupo de teatro segoviano Tanteas. Fue durante estos cursos en los que se trabajó con los sueños, recuerdos, anécdotas e historias personales y del propio grupo. Fue entonces cuando surgió la idea de llevar a la pantalla, una obra diferente, divertida y dinámica. El cortometraje toma como hilo conductor un cuento Sufi “El coloquio de los pájaros” para llevar al espectador a una reflexión sobre lo que supone formar parte de un grupo de distintos individuos, ligados a una ciudad… Hace una reflexión sobre el propio proceso creativo en un juego de cine, en el cine.