Hijo de un inmigrante beninés, Solomon, 35 años, trabaja como taxista en Estrasburgo. Arrancado de sus raíces familiares, Solomon está a punto de donar a un museo su traje de vudú heredado de su padre muerto. Pero un joven bailarín de la calle va a recordarle que el alma de los antepasados permanece ahí...