Lorenza va camino de los 80, acaba de quedarse viuda y decide volver a su hogar de juventud. Su hija, Tara, no lo aprueba, pero sus nietas, Sofía y Alba, deciden acompañarla. Juntas, estas mujeres recorren el último tramo de su regreso, un pequeño viaje de 20 metros y 50 años.